¿Qué es el Programa Maestro de Producción (MPS)?

En un artículo anterior explicaba el concepto de Planificación de Recursos Materiales (MRP). Recordando, el MRP es un algoritmo que proporciona un plan de acción para las compras, producción o transferencia de inventario que tiene como objetivo minimizar los niveles de inventario y maximizar los niveles de servicio. Para obtener este plan de trabajo el MRP utiliza una serie de datos de entrada como las Listas de Materiales (BoM), las cantidades de inventario disponibles actualmente, el tiempo que tardan los proveedores en entregar nueva mercancía y la demanda esperada de cada producto.

¿Cómo funciona el Programa Maestro de Producción?

El Programa Maestro de Producción (MPS) funciona de forma muy similar al MRP con la salvedad de que permite realizar diferentes escenarios o pronósticos.

Una de las situaciones donde más comúnmente se necesita la funcionalidad de un MPS es por ejemplo, en el caso de un fabricante que vende productos bajo pedido, es decir que primero toma la orden de venta, luego fabrica el producto y, pasado un cierto tiempo, entrega el producto al cliente. Es posible que la parte del proceso de ensamblado que se lleva a cabo en la planta del fabricante tenga una duración máxima de un día, pero para poder llevar a cabo el ensamble necesita una serie de componentes y subensambles cuyos plazos de entrega van desde los dos días hasta los dos meses. Si el fabricante quisiera cumplir con la entrega de los productos al cliente final en un plazo no mayor a 48 horas, debe tener disponibilidad de cada uno de los componentes necesarios en el momento justo de tomar la orden de venta; y para ser rentable, necesita hacerlo de tal forma que el inventario de componentes sea el mínimo posible.

Una forma de solventar esta necesidad sería a través de un MRP donde se definan una serie de Puntos de Abastecimiento para cada uno de los componentes y subensambles necesarios para cubrir la demanda más un pequeño inventario de seguridad para cubrir las variaciones que se presenten. Este método funciona correctamente cuando la demanda se mantiene más o menos estable durante un largo periodo de tiempo de tal manera que los Puntos de Abastecimiento para cada componente se puedan determinar con base en la demanda previa.

Pero, ¿cómo manejamos la estacionalidad? ¿Qué pasa con las promociones de ventas? ¿o las variaciones originadas por el aumento gradual en la demanda de un nuevo producto?. Incluso el aumento o disminución constante en la demanda de uno o más de los productos existentes pueden llegar a ser complicados de manejar a través de un MRP.

En esos escenarios es donde un MPS se vuelve realmente útil. La posibilidad de generar las necesidades de componentes y subensambles basado en la previsión de la demanda permite transformar el Plan de Negocios en la mejor aproximación para definir el impacto de la estacionalidad, las promociones y el aumento o disminución en la demanda en ciertos productos. Y, de la misma forma que el MRP, el MPS también puede crear ordenes de fabricación, ordenes de compra y de transferencia de inventario de manera automática. Solo que, al contrario del MRP, las ordenes generadas por el MPS casi nunca llegan a realizarse.

De hecho, en la mayoría de las ocasiones, primero se ejecuta el MPS y después el MRP; de esta forma se logra que la demanda de productos prevista por el MPS se vuelva en realidad el punto de partida para el MRP. Y las ordenes de fabricación, compra y traspaso de productos generadas por el MRP son las que se ejecutan realmente para garantizar que los componentes y subensambles necesarios se encuentran disponibles en la cantidad correcta y en el lugar correctos. De esta forma, cuando se reciba la siguiente orden de venta, se pueda procesar de manera inmediata.

Pongamos otro ejemplo para ilustrar el poder de un MPS. Por contrato un fabricante de cajas de cartón recibe de uno de sus clientes un calendario mensual que indica la cantidad de cada una de las cajas que requiere. El calendario no tiene ninguna fecha de entrega exacta, pero por contrato se debe garantizar la disponibilidad de los empaques de cartón solicitados en el calendario al menos con una semana de anticipación. El problema es que algunos de los materiales necesarios para fabricar los empaques de cartón tienen plazos de fabricación superiores a una semana y un atraso en las entregas puede resultar catastrófico.

La solución en este caso es usar un sistema MPS. Tan pronto como se recibe la planeación mensual del cliente esta se carga en el MPS como un pronóstico. Después, se ejecuta el MPS todos los días con un horizonte de tiempo ligeramente mayor al tiempo de espera más largo para cualquiera de los componentes en la Lista de Materiales. Las ordenes de fabricación resultantes se toman como punto de partida para correr el MRP que genera las órdenes de compra y los traspasos de inventario necesarios para tener la materia prima disponible para empezar a trabajar. Cada semana, cuando se recibe el programa de entregas se carga en el sistema como un pedido de ventas con fechas de vencimiento reales. A partir de este pedido, se generan las ordenes de trabajo.

¿Cuáles son los beneficios de un Plan Maestro de Producción?

Para implementar con éxito un MPS se debe entender que su propósito no es el de indicar las cantidades y plazos de entrega de los productos a fabricar. Más bien es una herramienta con la cual el equipo de dirección puede generar una previsión de ventas con base en la cual se garantizará la disponibilidad de los componentes y subensambles necesarios para llevar a cabo la producción.

En muchas ocasiones implementar un MPS significa un cambio sustancial en la cultura empresarial ya que los pronósticos deben reflejar lo más fielmente posible el plan de negocios. Esto requiere de una actualización constante por parte de todos los departamentos de la empresa. Si el departamento de Márketing planea una promoción de ventas, el aumento generado en la demanda debe verse reflejado en el pronóstico del MPS. Si el equipo de ventas desincentiva la venta de una linea de productos en favor de otra linea de reciente creación, el pronóstico de las necesidades deberá ajustarse cuidadosamente mediante la colaboración de los departamentos de Márketing y Ventas.

Cuando los departamentos de Marketing o de Ventas se embarcan en una campaña promocional sin consultar con los departamentos de Compras y Producción, pueden encontrarse con que es imposible satisfacer la demanda adicional de productos porque no se tenían suficientes cantidades de los componentes y subensambles necesarios para la fabricación de los productos.

El hecho de lograr un alto nivel de colaboración entre los diferentes departamentos de la empresa es, en si mismo un gran beneficio; pero no es el único que se obtiene de la correcta implementación de un MPS. Otros beneficios son por ejemplo, que el responsable financiero de la empresa pueda aprovechar los pronósticos de ingresos y egresos derivados del MPS para generar un pronóstico del flujo de efectivo en la empresa. O que el departamento de Recursos Humanos y el de Manufactura puedan aprovechar el pronóstico para prever los requerimientos de contratación de mano de obra o estimar los costos de mantenimiento asociados a los centros de trabajo.

En pocas palabras, podemos decir que un MPS es una plataforma que permite que la empresa trabaje de forma proactiva para modelar y ejecutar su plan de negocios.

Si requiere más información puede enviarnos un correo electrónico o puede leer como hemos ayudado a otras empresas como la suya a implementar correctamente su sistema MPS.

like0